Un asesinato misterioso y una autopsia contrarreloj

A veces la mejor forma de sorprenderte con una película es no saber nada. Y esto es lo que me ha pasado con esta genial The Autopsy of Jane Doe. Normalmente, soy un experto cazador de trailers nuevos y frescos; siempre atento a noticias sobre próximos e interesantes estrenos que merezcan la pena o que me causen curiosidad.

Pero a veces, sólo a veces, se me escapan pequeñas joyas como ésta y claro, mi factor de sorpresa se multiplica de forma más exagerada que lo que hizo Jesús con los panes y los peces.


———El Doctor Spoiler está en la sala. Mantengan la calma———

El nombre de Jane Doe se usa en términos jurídicos para nombrar a un cuerpo sin identificar y viene a significar algo así como una sin nombre” .

La trama comienza con la aparición de un extraño cadáver sin identificar en el escenario de un brutal asesinato. El sheriff del caso asigna la autopsia a una pequeña empresa familiar que lleva en el negocio desde siempre. Padre e hijo deben encontrar las causas de la muerte antes de la mañana para evitar los problemas que pueda causar la prensa, ya que la noticia va a ser muy mediática.

Y eso es todo. Así de simple y así de sorprendente.

El director André Øvredal (TrollHunter) se toma su tiempo para darnos a conocer los ingredientes que usará para confeccionar el menú que degustaremos durante los próximos 86 minutos; el escenario del crimen, la morgue y los dos protagonistas. Todo muy rico en detalles y bajo en sal. Muy saludable (aunque nada apto para veganos).

En cuanto Tommy Tilden (Brian Cox) prepara todo con ayuda de su hijo (Emile Hirsch) y enciende la cámara, comienza el show. Fue en ese momento que me di cuenta de que ya pertenecía completamente a la película. Mi curiosidad estaba ya al 98% de su capacidad y devoraba cada segundo de metraje como si yo mismo tuviera que adivinar las causas de la muerte.

Una autopsia, según nos cuenta el personaje del padre, se divide en tres fases: reconocimiento externo, reconocimiento del aparato digestivo y finalmente, reconocimiento del cerebro.
Cada una de esas fases delimita perfectamente los actos en los que se divide la trama.

Si algo he aprendido de Will Graham en la maravillosa serie de Hannibal es a fijarme en todos los detalles y a buscar el por qué de cada uno de ellos. Nada sucede de forma aleatoria y todo tiene una razón. Cada pista que descubren del cadáver de Jane Doe no hacía sino atarme cada vez más y más al sofá dejándome con la boca abierta.

Consejo: no tratéis de adelantaros al guión… es imposible.
Simplemente enjoy the ride.

Y de pronto, como si ya no fuera suficiente, la película se cansa de intentar sorprenderte y cambia las reglas. Ya no es sólo una historia de misterio… ahora va a intentar asustarte. Y vaya si lo consigue.

Siempre he creído que te das cuenta si una cinta realmente te ha gustado al día siguiente de su visionado. Si no dejas de darle vueltas a escenas o sigues hablando de ella con tus amigos, es que te ha llegado.

En mi caso, al día siguiente de ver The Autopsy of Jane Doe, recordé un DETALLAZO y sentí un escalofrío que ni que me hubiera rozado la nuca con la mano la prota de Frozen.

Pero no todo es bueno en esta historia. Quizá sus únicos errores sean una flojísima escena que desentona en mitad de tanto acierto (palabra clave: niebla) y una decisión de los protagonistas que me chirrió un poco. Pero no son suficientes para echar por tierra el gran trabajo que se ha realizado con esta película.

Así que ya sabéis, no veáis trailers de The Autopsy of Jane Doe y simplemente disfrutad del juego que os plantean durante estos deliciosos 86 minutos. Vale mucho la pena, no la dejéis escapar.

Puntuación 8,5/10

Lo mejor: Sus detalles, su intensidad y cómo poco a poco te gana para jugar contigo como si fueras un peluche.

Lo peor : Una decisión de los protagonistas, esa escenita, ¡y que no la hayáis visto ya!

BONUS TRACK

*Escalofrío