De charla con ‘El Monaguillo’

Sergio nos ha hecho un hueco en su, por suerte, apretadísima agenda, para dejarnos curiosear en su vida. Nos cuenta que él nunca fue monaguillo porque era demasiado nervioso para estar media hora detrás de un señor con sotana —y sin poder reírse—. Durante la misa se dedicaba a robar cera, para vaya usted a saber qué maldad propia de un niño de los 80. “Luego llegaron las velas electrónicas”, y se le fastidió el plan. Éste ex trabajador de un hotel de Marbella, desde pequeño, escuchaba la radio por las noches, conocía todos los programas de televisión, se sabía el nombre de los actores, se empapaba de todas las revistas de cine… siempre había soñado con ser artista. “Quería dedicarme a esto”. Lo que nunca habría creído es que compartiría escenario con sus ídolos:

Ahora comparto protagonismo de una obra de teatro con Josema Yuste, que ha sido un referente para mí desde siempre. Colaboro con Javier Cansado en un programa de televisión y no dejo de pararme y decir: es Cansado, el que, cuando yo vivía en Marbella y cargaba maletas en el hotel, veía en la televisión; y ¡ahora es mi colega!

El Monaguillo y Josema Yuste
El Mona con Josema.

La radio se lo dio todo y allí tiene cierta tranquilidad, la que le da casi 20 años de profesión, pero poco a poco se va sintiendo más cómodo en todos los medios: teatro, televisión, etc. Aprendiendo, recalca.

En Coolt nos hemos interesado por El Monaguillo, además de por su arte y su gracia, porque rezuma espíritu coolter. En El Hormiguero hemos visto cómo nos enseñaba gadgets de todo tipo, extraños y no tanto. Él se considera geek total: “Me compraría todos los cacharritos del mundo, mi mujer tiene que pararme”, todo lo que sea táctil le encanta, incluida la guitarra. Tiene pedales y accesorios de todo tipo. Como todo buen geek tiene cacharros que no necesita, aunque ha madurado y se dedica a verlos, informarse en publicaciones especializadas; y a comprarse lo que verdaderamente le hace falta.

Es muy activo en redes sociales y hace partícipe a sus seguidores de opiniones y gustos. Piensa que la comunicación con el público es necesaria y que hay que cuidarla para establecer un vínculo. En Twitter (@monaparroquia) nos pone los dientes largos con su pedazo de sala de proyecciones, donde, sobre todo, visiona conciertos en Blu Ray que le inspiran mientras trabaja. Últimamente también está haciendo un ejercicio cinéfilo y revisionando películas que en su momento no entendió debido a la edad, como por ejemplo Apocalipsis Now.  Está abonado a casi todas las plataformas de contenido digital bajo demanda, es decir, que el proyector lo tiene bien aprovechado.


Gracias a la red sabemos de uno de sus pasatiempos favoritos: los juegos de mesa. Con nuestro compañero de redacción Daniel Marco ,y algunos amigos más, hacen una quedada semanal y exprimen el juego o juegos que toquen. Incluso tienen lista de espera.

Es algo que todo el mundo tiene que conocer porque es apasionante. En los colegios se deberían fomentar los juegos de mesa, porque favorece la amistad, el encuentro… es una manera de disfrutar de la gente.

No es un entendido en exceso de la llamada cultura freak porque se dedica a disfrutarla. Sabe un poco de todo lo que le gusta y es consciente de que no puede estar en todos los debates. Aunque admira profundamente a los estudiosos de alguna saga o de un director en concreto.

Nuestro marbellí favorito morirá encima de un escenario, porque con él no podrán contar para los despachos, afirma entre risas. Ahora podéis encontrarlo en el teatro La Latina representando Taxi, que está teniendo un gran éxito. Esto le está abriendo posibilidades a otros ámbitos: series y cine. Así que dentro de poco, esperemos, podremos disfrutar de ‘El Monaguillo’ en todos sus aspectos y registros.