Dingo Pictures: la peor compañía de animación del mundo

Alemania es uno de los países más destacables de Europa, por no decir, muy vulgarmente, que es de los que parten el bacalao. Además de ser una potencia económica mundial, algunos amantes del motor aseguran que los alemanes fabrican los mejores coches. Igualmente, los amantes de la gastronomía valoran sus excelentes y variados tipos de cerveza o sus sabrosas salchichas. Aunque no todo lo exportado por el país germano iba a ser tan excelente.

El título de este artículo puede parecer exagerado, pero si te molestas en ver aunque sean cinco minutos de cualquier producto de Dingo Pictures, comprobarás que el que avisa no es traidor. Dingo, compañía de animación de origen alemán es, sin lugar a dudas, la peor del mundo. ¿Dije antes que solo necesitarías cinco minutos para darme la razón? Con un minuto y medio de visionado de cualquiera de sus producciones caerás en la cuenta.

Supe de este infame estudio gracias al célebre youtuber Loulogio, en su vídeo “Hércules del chino – la peor película de animación jamás vista”. ¿Por qué del chino? Podemos encontrar los DVD de estas pestilentes obras de animación apilados en los estantes de cualquier bazar chino, tan florecientes en España. ¿Miente Loulogio cuándo dice que es la peor película de animación de la historia? Quizá le sobren razones para definirla como tal, pero Dingo tiene un catálogo tan extenso como aborrecible.

¿Quiénes están detrás de Dingo Pictures? El matrimonio formado por Ludwig Ickert y Simone Greiss, que parecen haber hecho todo el trabajo ellos mismos: guión, dibujo, animación, doblaje, además de encargarse de la distribución, nacional e internacional, de sus películas. A priori, podría parecer una labor encomiable y titánica para solo dos personas, pero no siempre el esfuerzo da buenos frutos. He dicho esfuerzo pensando muy benevolentemente, la verdad.

¿Qué caracteriza a las películas de Dingo? Ínfima calidad y presupuesto; pésimos guiones, a veces carentes de sentido, cargados de irrisorias contradicciones y bochornosas situaciones; unos dibujos y una calidad de animación realmente penosos que podrían hacer sentir vergüenza ajena a un estudiante de Primaria; una banda sonora cargada de melodías que podrían servir perfectamente para películas porno de los setenta; constante reciclaje de personajes, escenas o animaciones en todas sus películas; el doblaje, en versión original, solo cuenta con una voz femenina (la de Simone) y una masculina (la de Ludwig). Por no decir, además, que todas sus obras son plagios descarados de los grandes éxitos de estudios de la talla de Disney, Dreamworks o Universal. Además de la ya citada Hércules, Dingo ha hecho sus indignas versiones de Aladdin, En busca del valle encantado  cuyos horribles dinosaurios se han convertido en memes de internet –, El Rey León, El príncipe de Egipto – la escena de cuando Moises abre las aguas del Mar Rojo es antológica –, 101 dálmatas y un largo etcétera de viles destrozos a los clásicos que marcaron la infancia de muchos de nosotros.

¿Van la calidad y el éxito de la mano? Lamentablemente, no. Pese a todo lo dicho anteriormente, podría decirse que Dingo Pictures ha tenido un éxito considerable. Sus películas han sido dobladas a varios idiomas (incluido el nuestro) y distribuidas a varios países. Mucho decir de un subproducto casero y patético a más no poder.

Aunque su web sigue en activo, desde principios de la pasada década Dingo no ha lanzado nuevas películas, por suerte o por desgracia. Aunque internet mantiene vivo su recuerdo, habiendo convertido a Dingo en una productora casi de culto. Paradójicamente, incluso lo mal hecho debe alcanzar altísimos niveles – de mediocridad en este caso – para destacar sobre todo lo demás. Y lo malo, bien es sabido, no es precisamente escaso.

¿Recomiendo ver algo de Dingo Pictures? Diré que sí, por el mero hecho de que compruebes que todo lo dicho en este artículo no es una exageración. En Youtube, y en español, hay una considerable cantidad de material de esta productora e incluso pistas de audio de su banda sonora (común en todas las películas). Eso sí, y este mensaje va dirigido al lector adulto con niños en casa o en la familia: precaución con querer entretener a vuestros pequeños con estos productos.

¡Hasta la próxima!