George Lucas is your father

Foto: Katia Herreros

O sea, no literalmente. Bueno, igual sí. Yo qué sé, pregúntale a tu madre.

Pero cuidado con cómo lo haces porque si le dices que es el tipo de Star Wars, a lo mejor no le viene nada. Prueba con La guerra de las galaxias, que es como se ha llamado aquí de toda la vida.

La cuestión es que, en cualquier caso, este señor de California ha hecho más por tu infancia que Espinete. ¿Cómo, que no te lo crees? Sigue leyendo.

Se ha escrito mucho, y mejor, sobre la vida, obra y milagros de Lucas. Todos sabemos que la cultura popular le debe decenas de cosas en las que ha intervenido o creado directamente.

Desde la escritura y planificación de películas en trilogías hasta hacer posible Indiana Jones, Willow, Parque Jurásico o Dentro del laberinto (con aquel David Bowie, referente de todo buen perroflauta de semáforo, que puso de moda lo de hacer con una mano la movida esa de las bolas de cristal). Sin olvidarnos de los efectos especiales que aún hoy siguen desarrollándose en Industrial Light & Magic.

Sin embargo, hay otras, quizás las más desconocidas, en las que ha tenido mucho que ver… sin querer.

La guerra de las galaxias, contra todo pronóstico, supuso un boom en la industria del entretenimiento. Absolutamente nadie supo calcular la repercusión que alcanzaría. Ni la cantidad de millones de dólares que iba a generar en taquilla y, sobre todo, en merchandising.

Nadie. Ni la recién fundada Mattel.

Por sus despachos pasaron unos tipos ofreciéndoles fabricar y distribuir unos muñecajos espaciales de 9,5 cm. Lo valoraron y con las buenas maneras que caracterizan a los ejecutivos americanos, les mandaron a zurrir mierdas con un látigo.

Un éxito cinematográfico y de ventas sin precedentes después, estos mismos señores andaban locos por inventar algo con lo que arañar un pedazo del pastel que habían dejado escapar. Parecía que los niños querían figuras de acción. Y figuras de acción tendrían.

Así surgieron los Masters del Universo.

He-man y toda la panda se lanzó, me temo, para fliparnos y que le sacásemos la pasta a nuestros padres. Pues vale, peor para ellos. Que no nos hubiesen tenido.

Y termino con la historia más loca. Y no porque lo diga yo, sino porque lo dice William Shatner, el Capitán Kirk de la nave interestelar Enterprise: “Star Wars creó a Star Trek”

¡¡CATAPÚM!!

La civilización se tambalea, ya nada tiene sentido. ¡Saqueemos centros comerciales!

Resulta que la serie original de 1966 se canceló a la tercera temporada y aunque hubo algún intento por repescarla e, incluso, se escribieron guiones para llevarla al cine, al final, nasti de plasti.

Tras un adelantamiento por la derecha del Halcón Milenario, los de Paramount Pictures buscaron en los cajones y ahí estaba cogiendo polvo un viejo proyecto llamado Star Trek.

Sacaron seis películas del tirón, otra serie y ya vamos por la tercera precuela.

Así que, amigos trekkies, antes de que se os caliente la boca hablando del tito George:

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