Hoy solo quiero silencio

Conduzco
con vestido medio ceñido y
ventanas bajadas.
El aire penetra y
el otoño llega a mi piel.
Me estremezco.
La falda se sube y
todo queda al descubierto.
La brisa manosea
mis muslos dorados del sol.
Manos al volante
el viento humedece.
Miro el asiento y
contemplo el chisporroteo.
La tela palpita.
El algodón se hincha
pero ahí estoy sin nadie.
Yo y el coche
mientras me toca el aire.