Imhotep, el constructor de Egipto

Recoge piedras en la cantera, transpórtalas en barcos y colócalas en los distintos monumentos para convertirte en el constructor más prestigioso de Egipto. Y poco más. Así de sencillo es este juego de Phil Walker-Harding (Dungeon Raiders, Cacao, Sushi Go!) publicado recientemente por Devir en España. 

Imhotep vivió en Egipto en el siglo XXVII a. C. y es el primer arquitecto de la historia del que tenemos constancia. A él se le atribuye la construcción de la primera pirámide de Egipto, la pirámide escalonada de Saqqara sobre la tumba del faraón Zoser. Tal fue su importancia en el antiguo Egipto que incluso llegó a ser considerado un dios durante siglos. Nuestro papel en Imhotep, será seguir sus pasos e intentar ser el jugador que más piedras aporte a los distintos monumentos en construcción. 

En cuanto a componentes es un juego bastante austero: unos pequeños tableros de cartón, unas fichas de barco también de cartón, unas cartas y 120 cubos de madera enormes que representarán las piedras de cada constructor. En nuestro turno tenemos que elegir y ejecutar una acción de entre las cuatro disponibles: obtener nuevas piedras, colocar una piedra en un barco, enviar un barco a un emplazamiento o jugar una carta que hayamos conseguido previamente. Podemos llevar nuestros barcos a 5 localizaciones distintas. En cuatro de ellas (pirámide, templo, cámara funeraria y obeliscos) colocaremos nuestras piedras de diferentes formas para conseguir puntos. Por otro lado, con cada piedra que coloquemos en el Mercado obtendremos una carta de las cuatro mostradas que podrán darnos puntos de victoria o habilidades especiales que podremos usar una vez. Los cinco tableros de emplazamiento tienen dos caras (A y B). Las caras B aportan un poco más de dificultad a la partida, ideal para cuando ya le hayamos cogido el truco al juego básico. 

Imhotep es muy sencillo de explicar y de jugar, ideal para toda la familia. Se juega en poco más de media hora y a pesar de la austeridad de sus componentes queda muy bien en mesa, sobre todo cuando va avanzando la partida y empiezan a crecer los obeliscos y la pirámide. Cabe recordar, además, que ha sido uno de los nominados en la última edición del prestigioso premio Spiel des Jahres.