La parábola del Emprendedor

Dos hombres llegaron a la puerta de una nave industrial en busca de trabajo. Tras hablar con el encargado, les señaló dos montones de cajas y dos camiones. “Si cargáis los montones os daré 200 euros a cada uno” dijo el encargado.

Este es el inicio de lo que podría ser una empresa importante” pensó el primer hombre y sacó su móvil, para calcular el tiempo que necesitaría cargar cada caja y ver las proyecciones de futuro que podría tener el negocio. A continuación, pensó que quizás sería una buena idea buscar un nombre llamativo para el proyecto, que luego se convertiría en el nombre de la empresa. Incluso pensó que quizás debería buscar cierto capital para estructurar el proceso: una oficina, cierto personal que se encargara del márketing y de la contabilidad…. “aunque esto se podría solucionar con un coworking activo, lo que me permitiría usar una aceleradora de empresas…. Mientras seguía consultando su móvil, solicitó ayuda vía redes sociales a varios gurús del emprendimiento sobre cómo debía afrontar la situación y cuales serían las ventajas a medio y largo plazo… incluso reservó el nombre del dominio de la empresa.

Cuando se dio la vuelta, no había ninguna caja.

Rápidamente se dirigió al encargado preguntando que había pasado: “Pues el otro chico cargó el camión y como aún no habías movido ninguna caja, preguntó si podía hacer el porte. Como ya le había pagado, se pasó a la nave de los vecinos, les alquiló la transpaleta por 20 euros y hace veinte minutos que se ha ido. Con tu dinero.”

Moraleja: Mucho ruido y pocas nueces.

Autor: Carlos Burges Ruiz de Gopegui

Editor de faq-mac. Autor de libros electrónicos sobre Apple y productividad. Formador de LinkedIn, video2brain.com. Cínico, mal hablado, Viriato.