‘Lands of Lore: The Throne of Chaos’

Un reino, Gladstone, un rey, Ricardo LeGray y una malvada hechicera, Scotia, constituyen el punto de arranque de esta inolvidable aventura llamada Lands of Lore: The Throne of Chaos.

Scotia, líder del Ejército Oscuro, encuentra en las minas de Urbish la Máscara de Nether. Este poderoso artefacto, otorga el poder de transformarse en cualquier criatura viva a su portador. Con ella, Scotia pretende acabar de una vez, con la vida del Rey Ricardo, líder del Ejército Blanco y hacerse con el poder del reino de Gladstone.

Este plan llegan a oídos del Rey Ricardo que convoca a un campeón para detener a la hechicera. Y en este punto es donde intervenimos, eligiendo al campeón que controlaremos. Tenemos los tres personajes arquetípicos de cualquier juego de rol que se precie, guerrero, mago y ladrón. Además, tenemos una cuarta clase, que es una mezcla de las tres anteriores siendo ésta la más equilibrada en estadísticas. Una vez seleccionado nuestro héroe nos pondremos manos a la obra.

El juego sigue una línea argumental sencilla que nos llevará de un lado a otro del reino. Visitaremos bosques, minas, pantanos, ciudades, solitarias fortalezas… Nos enfrentaremos a un sin fin de criaturas, al propio Ejército Oscuro y por último a la mismísima Scotia. No estaremos solos y en ocasiones nos acompañarán diferentes personajes que nos ayudarán en nuestra misión. Hasta un máximo de dos acompañantes formarán grupo con nuestro protagonista. Tampoco nos faltarán tareas que realizar y gente que conocer en las diferentes localizaciones.

El juego transcurre en primera persona. Avanzaremos a “saltos” por una cuadrícula enorme. Cada “salto” representa una celda de esa cuadrícula y por ende una pequeña fracción del mapeado por el que nos movemos.

Los combates serán por turnos y daremos órdenes a nuestros héroes clicando sobre el icono correspondiente, ataque o magia. También podremos usar objetos arrastrándolos desde el inventario hacia el retrato del personaje que queramos que lo use. Una vez ahí, pulsamos con el ratón y objeto usado.

Los personajes progresan como guerrero, ladrón o mago. Dependiendo con que arma ataquemos, lancemos conjuros o forcemos cerraduras, el personaje ganará experiencia dependiendo de la acción realizada.

El mapeado de las diferentes localizaciones cuentan con un gran diseño. Enrevesado y lleno de secretos, muros ilusorios y puertas cerradas de las cuales tendremos que encontrar sus correspondientes llaves. Habrá que recorrerlos al completo si queremos obtener los mejores objetos, armas y armaduras. No faltarán diferentes acertijos que nos pondrán a prueba.

Mencionar especialmente el automapa. Nos salvará de usar papel cuadriculado y lápiz, agilizando la exploración en sobremanera. Toda una bendición cuando esta característica no era lo usual.

De la dirección artística y los gráficos solo decir que son sobresalientes. Grandes sprites representan a personas y monstruos con gran acierto. La animación de estos está muy bien realizada. La banda sonora sabe acompañar y crear atmósfera, teniendo algún tema de gran calidad.

Land of Lore es el king of the hill de este tipo de juegos. Es el refinamiento de una fórmula llevada casi a la perfección. Una experiencia inolvidable donde morderéis el polvo en más de una ocasión y saldréis victoriosos en otras tantas  Un juego que es el comienzo de una gran trilogía. Pero eso, es otra historia…