Libertad de expresión

De lo extraña que es la sociedad, no me sorprende que la libertad de expresión esté siempre balanceándose sobre la tela de una araña. Y es que, respetar lo que uno diga no significa estar de acuerdo con ello. Puedes estar en contra del suicidio, del aborto o del matrimonio entre personas del mismo sexo.

Es igual de respetable que estar a favor, porque no deja de ser una opinión libre. Ni equivocada, ni acertada. Libre. Porque lo que para unos está bien, para otros está mal. Es decir, que tanto el bien como el mal, lo correcto o lo incorrecto, no debe marcarlo la sociedad. Debe hacerlo el individuo en cuestión. La ética es una normal general que se ha impuesto para que la gente te juzgue por aquello que haces o dices, sin tener en cuenta que es tu opinión. Y, ¡ay de ti! Como no respetes lo que te digan.

Y ni que decir tiene que el humor negro (de alguna manera hay que catalogarlo), es el que más en tela de juicio está siempre. No se sabe hasta qué punto uno puede hacer un chiste sobre un accidente aéreo, sobre la muerte de un famoso o sobre la cagada de un político. “Tu libertad termina donde empieza la mía”. Y un cojón. Mi libertad termina donde te da a ti la gana, porque, claro, nunca te has reído viendo las hostias en Vídeos de primera o similares. Nunca te has reído si un amigo tuyo se ha caído… pero, ¡ojo! Si haces un chiste sobre judíos, sobre el asesinato de Kennedy, el Parkinson, el Alzheimer o situaciones actuales, eres un psicópata y una persona sin empatía ni sentimientos. Tú tienes la libertad de hablar y los demás de no escuchar. También en cada uno está el decir lo que piensas o no hacerlo. Asumir la consecuencia de lo que dices, las increpancias y las críticas, porque también son libertad de expresión.

Pero, claro. Si alguien te critica, en cierto modo está coartando tu libertad de expresión. Y si tú le dices que no tiene derecho a decirte lo que puedes decir o no decir, estás coartando la suya. Ergo, es un ciclo que no tiene final.

De todas formas, si criticáis este artículo, estaréis en todo vuestro derecho. Al fin y al cabo, todas las opiniones tienden a ser una mierda para el que no esté de acuerdo.