Minicrítica de ‘Langosta’

Aprovechando su recientísima nominación a los Oscar en la categoría de Mejor guión original, aquí os traigo mi pequeña reflexión sobre esta historia de… no sé, no tengo ni idea de por dónde voy a empezar, la verdad.

A veces, la línea que separa la genialidad y la originalidad de la vergüenza ajena es tan delgada que hace falta un microscopio para poder catalogarla con acierto. Así que, ¡poneos cómodos que esto empieza a la de ya!

*Saca su microscopio y afila un lápiz


Spoilers sexys y solteros buscan compañía en tu zona


Para ser justos con esta Langosta, deberíamos separarla en dos mitades exactas. A una de ellas la llamaremos Proyecto de filosofía sobre el amor y sus relaciones y a la otra la llamaremos película sin sentido del ridículo.

El amigo  Yorgos Lanthimos  es el responsable de dirigir y co-escribir esta película que es más rara que ver a un tomate espacial trabajando de asesino a sueldo (odian la sangre).

Si analizamos la primera mitad, nos encontramos con una curiosa disertación sobre las relaciones personales entre hombres y mujeres.

Se nos presenta (de aquella manera) una sociedad en la que el individualismo está prohibido; el ser humano no está preparado para vivir en soledad, por tanto la vida en pareja es más que obligatoria. No somos más que una parte que busca completarse y que no podrá ser feliz hasta que encuentre lo que le falta, que no es otra cosa que el amor.

Una vez terminada la explicación filosófica, vamos con la otra mitad. Suerte chicos.

¿Y qué pasa si estás más solo que la una? Pues aquellos que no dispongan de pareja, haya fallecido o hayan nacido sin habilidad alguna para ligar y resultar atractivo a cualquier otra criatura del Señor, son apartados de las ciudades y conducidos a un extraño hotel dónde todos sus problemas serán resueltos…por las buenas o por las malas.

La cosa es que si no encuentran pareja en los días que tienen asignados de estancia, serán (ojo cuidado) convertidos en un animal que ellos mismos habrán elegido.

Os dejaré unos segundos para digerir este concepto.

(Unos segundos más tarde)

Además, ese hotel posee unas normas muy peculiares, ya que está prohibida la masturbación… aunque para ayudarte y motivarte a encontrar pareja, los camareros te calentarán de forma cruel cada mañana. Y puedes ampliar tu estancia de forma muy sencilla: cada noche se forman batidas para cazar a los solteros que viven en plan ermitaño en el bosque.

A partir de ahora todo esto será básico en mis futuras búsquedas de hotel en Trivago.

El bosque es un lugar donde los solteros-rebeldes del amor viven con unas normas opuestas a las que se plantean en el hotel, ya que si te besas con alguien os cortan la lengua a ambos y os obligan a besaros… Lo llaman beso de sangre. Imaginaos como es un coito de sangre.

Locos, todos locos…

¿Que cómo se encuentra pareja en el hotel? Basta con encontrar una similitud; que eres cojo y ella también, ¡pues zasca! ya podéis pasar a las siguientes fases. El enamoramiento no existe, porque aquí lo que se lleva es el arrejuntamiento por similitud.
Si superas todas las fases, tu premio es ir a vivir a la ciudad con tu pareja y comer perdices hasta que alguien palme y tengas que repetir todo este absurdo infierno.

Y encima todos los personajes se enfrentan a este cúmulo de despropósitos hablando y comportándose como si se hubieran caído de cabeza desde un árbol unas trescientas veces seguidas.
Mientras tú como espectador, ante semejante panorama, no puedes evitar que se te quede cara de Qué me estás contando, Mari Carmen. John C. Reilly os hace una demostración de cómo es esa expresión:

Qué majo es ¿a que sí?

Pasando la difícil primera hora, la narración se centra en la historia de amor entre Colin Farrel  y la hermosísima Rachel Weisz. Este tramo, en el que te explican todo sobre la vida en el bosque, es bastante más fácil de digerir que el pasaje del hotel.

Quizá el elemento que nunca desaparece en ningún momento es el del desánimo.

La historia nada durante todo su metraje en las aguas del drama sin abandonarlo en ningún momento, a pesar de la ridiculez de muchas de sus escenas.

“Es todo una visión muy triste de en qué podría convertirse nuestra sociedad…” vale, de acuerdo, pero hijo mío, que si vas a contar lo que vas a contar de la forma en la que lo vas a hacer…no hubiera sido mala idea haber cambiado el tono y disfrazarlo de comedia ácida.

La conclusión de todo esto es que la reflexión que se realiza en Langosta sobre las relaciones personales y el amor me parece muy buena e interesante. Ahora bien, como película no funciona correctamente ya que los árboles del ridículo y la vergüenza ajena impiden ver el bosque de los rebeldes del amor.

Lo Mejor: La reflexión y la idea que presenta la película.

Lo Peor: Su absurdo y la ausencia del sentido del ridículo hacen que sea difícil conectar con la historia.

Valoración 5/10