No sirvo para esto

Hace muchos años que oigo hablar de Grand Theft Auto y juegos similares en los que el jugador se convierte en un criminal que tiene una gran ciudad a sus pies y va subiendo en el escalafón mafioso hasta llegar a la cima. Ser criminal debe ser muy bonito o muy entretenido, porque estos juegos tienen muchísimo éxito.


El caso es que nunca me han llamado la atención este tipo de juegos, pero bueno, tarde o temprano había que probarlos. Así que como tenía una copia legal de Mafia II que al final de cuentas, no es más que un “más de lo mismo”, me dije hace un par de días que ya iba siendo hora de darle una oportunidad a este tipo de juegos, que igual los disfrutaba, que podría sacar mi lado más abyecto y ponerlo en marcha para ver si era capaz de encumbrarme en lo más alto de una pirámide de comportamientos cuestionables.

Después de media docena de sesiones he abandonado el juego. La razón es muy simple:

  • Puedo matar a miles de alienígenas que quieren ocupar mi planeta
  • Puedo acabar con monstruos que intentan matarme a mí y a un puñado de civiles
  • Puedo luchar en guerras reales, ficticias, y defender una bandera ante soldados que intentarán matarme

Pero no sirvo para robar a la gente. Siento una inmensa vergüenza al cobrarles 10 dólares (de 1945) a los currantes del puerto porque es la mordida del mafioso local.

Así que supongo que estos juegos no son para mí. 

Autor: Carlos Burges Ruiz de Gopegui

Editor de faq-mac. Autor de libros electrónicos sobre Apple y productividad. Formador de LinkedIn, video2brain.com. Cínico, mal hablado, Viriato.