Nostalgia

Tetris

La nostalgia es una enfermedad bonita mientras no lo lleves al terreno de la obsesión. Personalmente, yo soy uno de esos nostálgicos-no-obesivos a los que les gusta recordar su infancia. Y cuando digo recordar, me refiero a que me gusta estar tirado en el suelo con mis hijos como si yo también tuviera 2 o 3 años viendo dibujos en la tele o cantando y bailando en el salón de mi casa. Y no me importa camuflarme de niño a diario aunque no vaya con ellos.

Corrían los años 80 y yo sólo era un mocoso como lo soy ahora. Los tiempos pasados fueron buenos. ¿Qué digo buenos?.¡ERAN LA LECHE! El fuego y la cerámica se inventaron mientras algún niño aburrido e impaciente esperaba que cargara un juego de Spectrum, Amstrand o MSX. Se hacían largas las esperas,  pero precisamente eran éstas las que te hacían disfrutar aún más del juego. Hoy te pones a jugar a un videojuego y a los 40 minutos puedes decir perfectamente: “Ya vale. Voy a cambiar de juego que estoy cansado ya de éste”.

¿Voy a cambiar de juego?¿En serio? Eso no lo decías tú en los años 80 ni de coña a menos que llevaras ya 2 horas viendo a los mismos personajes y las mismas pantallas. Yo me hice 100 pantallas del Yie Ar Kung Fu y aquí estoy como uno más de la familia Borbón. ¿No lo creéis? Dentro vídeo:  

-¡Papá!¡Papá! Le he dado la vuelta al juego

Te vas a quedar gilipollas con tanta maquinita

Ya, pero ¿y lo que yo he disfrutado?

Aquellos juegos de fútbol con Michel y Butragueño como portadas, me gustaban más que los de hoy aunque éstos últimos estén mejor hechos. Y el Out Run era lo más. Y La Abadía del crimen. Y se inventaron juegos como el Arkanoid y el Tetris. Verdaderas joyas que siguen vivas y entreteniendo a un montón de gente. La base de lo que hoy llevamos en los móviles o le compramos a nuestros hijos para que se diviertan.

Out run

Parte del éxito de aquellos juegos, aunque siempre el dinero pudo estar de por medio, fue que se hicieron más con el corazón y con las ganas de sacar un proyecto divertido que con las ganas de  tener miles de descargas en la store correspondiente y tropecientos ‘Me gusta’ en la página de facebook. Pero el éxito más importante ha sido haber sobrevivido tanto tiempo en el recuerdo de tantos niños adultos.