Odiar está de moda

En un principio este artículo iba a tener otro contenido, pero ha sido precisamente pensando en él lo que me ha derivado a este otro. Hoy os voy a hablar sobre mi particular visión sobre una palabra que cada vez se escucha más a menudo, y eso es sinónimo de que algo no funciona bien. Hoy te hablaré del odio.

Y es que no deja de ser curioso cómo cada día que pasa los seres humanos la empleamos cada vez más en nuestras conversaciones. No es nada raro estar hablando con alguien y que te suelte un: “odio esto” u “odio lo otro”. Y que lo hagamos nosotros mismos, no hace falta que te remontes mucho para recordar algo así, ¿verdad? Ni siquiera para que tú, en tus propios pensamientos, la hayas usado. Pero, ¿nos hemos parado alguna vez para pensar en el significado real de esa palabra? ¿Qué es realmente el odio?

Según la RAE, el odio es la antipatía y aversión hacia algo o alguien cuyo mal se desea. ¿De verdad cuando decimos que odiamos algo queremos decir eso? Incluso cuando lo empleamos hacia personas, ¿les deseamos mal? ¿Tan bajo estamos cayendo como para sentir que deseamos que algo malo le pase a alguien? Supongo que hay de todo, el mundo está compuesto por personas que ni merecen ser llamadas como tal, pero no creo que en nuestra inmensa mayoría seamos así por dentro. O al menos, eso quiero creer.

Nos puede gustar algo más o menos, eso es indudable, incluso alguien, pero de ahí a emplear la palabra odio creo que hay un abismo bastante importante.

Pero ahora, iré más allá. Esto (en realidad como todo lo anterior) es una apreciación mía, ¿pero puede que ahora sea guay odiar cosas?

Me explico. No sé si es un problema que las propias redes sociales nos han instaurado como si de una dictadura se tratara, pero tengo la ligera impresión de que ahora lo que está de moda sea odiarlo todo. ¿Que es Semana Santa? La odiamos. ¿Que es el día de la madre? Como la mía ya no está, lo odio. ¿Que es Halloween? Uff, qué americanada, la odio. ¿Que gana Trump? Menudo hijo de puta racista y machista, lo odio (ojo, ojete, que esto hasta puedo entenderlo, jaja) ¿Que muere Rita Barberá? Menos mal que ha muerto, la odio.

Creo que no nos damos cuenta de que esa pose que parecemos adoptar, al parecer, porque te hace ser guay, no trae otra cosa que una amargura que me pregunto constantemente si será real. Hay veces que ya no distingo si es todo una pantalla que la gente se monta para no desentonar con el resto o de verdad no hay nada que te produzca simpatía. No quiere decir que me guste más o menos nada de lo que he puesto en los ejemplos de arriba, quiero decir que no hace falta ir odiándolo todo TODOS los días de la semana. Que habrá cosas que nos produzcan una mayor o menor simpatía. Eso es, ha sido y será así siempre, pero por favor, dejemos de emplear una palabra que muchas veces se nos queda grande.

Y es que no hay nada peor que el odio. No, no lo hay. Ojalá todo sea lo que te he contado, una simple pose, porque me pregunto si tanto odio no nos tendrá cegados para apreciar esas pequeñas cosas que nos pueden hacer ir con una sonrisa perenne en la boca. Y no, no meo del color del arco iris ni cago buñuelos con azúcar, es simplemente que pienso que no todo tiene por qué ser siempre negativo. No creo en el odio. Espero, de corazón, que el odio tampoco crea en mí.

Deja de emplear esa palabra, hazlo por tu propio bien. Debes saber que cuando no te quede más remedio que tener que emplearla, será que todo está muy jodido.

Hazme el favor. Deja de odiarlo todo. Intenta ver el mundo de otro color.