Para jugar con niños

Mi intención en estos días festivos era aprovechar para comentar un montón de juegos que tengo pendientes pero al final no he sacado el tiempo necesario para poder probarlos como se merecen y escribir sabiendo de lo que hablo. A lo que sí me ha dado tiempo ha sido a jugar con mis hijas a algunos juegos adecuados a su edad (casi tres años) y os voy a contar mi experiencia. 

Aún son un poco pequeñas y es complicado que se sienten un rato para jugar a algo sin distracciones. Muchas veces para entretenerlas simplemente saco algún juego de papá y se divierten clasificando fichas por colores o interpretando a su bola cartas del Dixit. Pero otras veces son ellas mismas las que cogen el juego que les apetece y me piden jugar una partida. A día de hoy hay tres juegos que nos funcionan muy bien, con reglas muy sencillas que, más o menos, empiezan a comprender. 

Bellaflor (Haba) ha sido el último en llegar a la colección pero lo cogieron a la primera. Una loseta central hexagonal con colores distintos en cada uno de sus lados, una oveja de madera, 24 losetas de cartón con flores de los mismos colores que el tablero y un dado numerado del uno al tres. En el turno de un jugador se tira el dado y se mueve a la oveja Bellaflor tantas casillas como nos indique. En caso de sacar la cara oveja actúa como comodín y colocaremos a Bellaflor en el color que queramos. Si en la nueva casilla de la oveja hay alguna flor nos la llevamos. Después descubrimos una nueva loseta de flor y la colocamos en el lado del tablero que corresponda con su color. Ganará la partida el jugador que haya conseguido más flores al final de la partida. 

Foto de extraída de BGG.

Bugs (Morapiaf) es un juego cooperativo en el que tendremos que ayudar a unos pobres bichos a llegar a la ciudad antes de ser atrapados en una caja de cerillas por el profesor Bichito (nosotros le llamamos “El Señor Malo”). Por turnos tiramos un dado con dos resultados posibles: si sale bicho elegimos un bicho y lo llevamos a la ciudad, si sale lupa significa que aparece el profesor y tendremos que tirar otro dado con números del uno al tres. Moveremos la caja de cerillas tantas casillas como indique y dependiendo de su nueva posición puede que atrape un bicho, se escapen todos o no pase nada. Nosotros ganamos si conseguimos llevar a todos los bichos a la ciudad pero perdemos si hay cuatro bichos en la caja de cerillas. A ellas les encanta y el juego es precioso.

Foto de extraída de BGG.

El tercero de la lista es el sueño de toda niña de 3-4 años: un juego de unicornios que se pasean por las nubes coleccionando cristales rosas. Sí. Me refiero al gran Unicornio destello (Haba). Cada jugador lleva un unicornio de un color distinto (Destello, Espiral, Astro y Flor) y en su turno tira el dado de nubes azul. Moverá tantas casillas por el tablero como indique el numero de nubes. Si cae en una nube blanca no pasa nada. Si cae en una nube rosa deberá tirar el dado rosa y recibirá tantos cristales como indique este. Si cae en una nube arco iris avanzará unas cuantas casillas extra (de oca a oca…). Por último, en las casillas con un regalo deberá coger de la reserva y regalar un cristal al jugador que elija. Cuando uno de los unicornios llega a la meta se termina la partida y recibe cuatro cristales extra como bonificación. Después se le da la vuelta al tablero y haremos un recuento de cristales para ver quien ha sido el ganador. 

Foto extraída de Juegos de mesa y rol.

Los tres son juegos sencillos que pillan muy rápido y que os harán pasar muy buenos ratos con vuestros hijos. Es importante cuando juguéis con ellos que les metáis un poco en la ambientación del juego y que interactuéis con ellos todo el tiempo: preguntándoles por los números, los colores… Les servirán, además de para divertirse, para aprender a guardar los turnos, contar (a un nivel básico), tomar pequeñas decisiones y canalizar la victoria o la derrota. 

Estos son los juegos que mejor han encajado en nuestra ludoteca infantil pero cada niño tendrá sus gustos y sus inquietudes. En el caso de mis gemelas, a Daniela le encanta sentarse a jugar y se mete de lleno en las partidas, sin embargo Alejandra es más nerviosa y le gusta más el hecho de sacar el juego o recogerlo que jugarlo. Deberás probar y buscar cual es el que mejor se adapta a tus hijos. Y por supuesto tienes que jugar con ellos; aún son muy pequeños como para dejarles jugar por su cuenta.