El plan loco de SpaceX para colonizar Marte dentro de seis años (I)

El final de la Guerra Fría entre las potencias rusa y estadounidense tuvo consecuencias en todas las áreas de la actividad humana. También en la evolución de la ciencia y la tecnología. La carrera espacial, orgullo de ambas naciones, pasó de ser el motor de su economía y un síntoma de liderazgo, a ser un agujero enorme en los presupuestos generales. Con la llegada del nuevo siglo, las empresas privadas (como SpaceX) vieron que podían hacer su Agosto. Para ello comenzaron jugando en su propia liga de actividades espaciales, dado que las administraciones iban a dejar de lado durante unas décadas los grandes proyectos de exploración cósmica.

No volvimos a mandar una misión tripulada a La Luna; y los hombres giraron su cabeza hacia Marte, nuestro vecino más prometedor.

Desde entonces, pocos planes de las agencias espaciales gubernamentales han suscitado la atención del público en general. Yo, que sigo con avidez cualquier noticia relacionada con el espacio y la cosmología, no sé si achacarlo a un problema de divulgación por parte de nosotros (los científicos), o a la tan manida alienación de la sociedad actual. Hace décadas, las familias se agolpaban frente al televisor para ver qué iba a ser de las vidas de los astronautas del Apolo XIII. Ahora, existen otros realities de televisión que sirven mejor a este cometido. Pero no quiero seguir por ahí.

Afortunadamente, parece que al final de esta crisis que ya dura diez años, la sociedad está dispuesta a volver a levantar las cabezas hacia el profundo abismo negro que nos observa. No en vano, la NASA ha demostrado que cada euro invertido en investigación espacial, revierte en 7 euros en la sociedad. ¿A través de qué? Pues a través de tecnología, avances en comunicaciones, transporte y salud que hoy en día disfrutas gracias a la dura carrera espacial de mitades del Siglo XX.Elon Musk en SpaceXEs en este momento cuando entra en escena nuestro personaje del día: Elon Musk. Para que os hagáis una idea, se trata de una suerte de mezcla entre Iron Man y un Leonardo DaVinci actual. Salvando las distancias.

El multimillonario de las tecnologías, nacido en Sudáfrica hace 45 años, ha creado alguna de las empresas más punteras y exitosas del mundo. Os sonarán Tesla Motor (líder en coches eléctricos y autónomos), SolarCity (para combatir el cambio climático), PayPal (¿quién no ha comprado por Internet gracias a su simplicidad?), e Hyperloop (un tren ultra veloz envasado al vacío para cruzar países enteros en minutos), entre otras.

No estamos hablando de ningún descerebrado, pues Elon Musk figura entre las personas más ricas del planeta, siendo uno de los más carismáticos y con mayor voluntad filantrópica.

El magnate vio el filón de las aventuras espaciales hace años, creando la empresa de aeronáutica SpaceX. Y aunque le ha costado algunos disgustos (como un cohete explotando en todos los telediarios hace un mes), parece que en estos momentos se sitúa como uno de los actores principales de la carrera espacial para los próximos años.

De hecho, el martes pasado hicieron uno de los anuncios más sobrecogedores que he podido ver en lo que llevamos de milenio. A mí me pasó desapercibido al principio. Y, si no llega a ser por un alumno, no me hubiese enterado hasta unos días después.

La idea es sencilla: nuestra especie va a tener que elegir entre dos opciones aterradoras. La primera es quedarse en el planeta Tierra y afrontar una extinción masiva en unos cien, mil, o un millón de años. Pero llegará, tarde o temprano.Los planes de SpaceX para MarteLa segunda opción es salir a explorar el espacio y buscar un nuevo hogar. Lo que Elon propone es dar ese siguiente paso, y hacer a nuestra civilización interplanetaria.

Y quiere enviar la primera nave (llamada Corazón de Oro) en 2022, tres años antes de lo que tenía previsto y con más de una década de adelanto a la NASA. Os admito que, tras el anuncio hecho por SpaceX esta semana en el International Astronautical Congress en México, la comunidad científica ha quedado un poco estupefacta. ¿Está tan loco como suena? ¿Es factible hacer lo que se propone?

Recordamos que SpaceX ya ha probado con éxito sus cohetes de despegue y aterrizaje vertical, como el Falcon 9. Además, planea obtener suculentos beneficios en los próximos años mediante el envío de carga a la Estación Espacial Internacional, la puesta en órbita de satélites y… el turismo espacial. Imagínate. Millonarios de todo el mundo en busca del último reto para hacerse un selfie desde la estratosfera.

¿El coste? Se estima que unos mil millones de dólares por persona. Yo no tengo para pagar mi parte, así que para el primer viaje pretenden buscar financiación pública y privada, incluso utilizando la plataforma de micro-mecenazgo Kickstarter. Curiosamente, esta web donde los usuarios contribuyen a la puesta en marcha de proyectos, está funcionando bastante bien para proyectos científicos. Y yo que sólo ha he utilizado para financiar algún juego de mesa que me llamaba la atención.

Se me han quedado tantas cosas que quiero contaros sobre este apasionante proyecto, que la semana que viene continuaremos. ¿Qué problemas y amenaza van a encontrarse los viajeros? ¿Es un viaje de solo ida? En caso contrario, ¿Cómo piensan volver? ¿Podrán leer COOLT desde las llanuras infinitas marcianas?

¡Hasta la semana que viene!

Segunda parte aquí.

Autor: Dr. Pablo Aguilera

De pequeño, quería ser mago. Ahora, me gusta pensar que investigo para que la tecnología resulte útil y mágica a la sociedad.

En 2015 gané el Premio Extraordinario de Doctorado en Ingeniería de Telecomunicaciones, y en 2016 me eligieron como Mejor Profesor de la Escuela de Ingenieros de Sevilla. Me encanta la naturaleza, el deporte y hacer música, por lo que en cuanto pueda planeo una escapada.

3 opiniones en “El plan loco de SpaceX para colonizar Marte dentro de seis años (I)”

  1. Me está encantando tu columna Pablo! Sin duda, cada semana nos traes noticas super interesantes. La verdad que tenía pendiente leer qué nos propone el Señor Musk para dar este gigantesco paso para la humanidad, así que casi que mejor me espero a tu siguiente entrada, que sé que eres la mejor fuente para conocer todos los detalles.

    Y bueno, mientras tanto, sigo escuchando la banda sonora de Interstellar (más concretamente escenas completas), película que tengo muchísimas ganas de volver a ver.

    Impaciente por leerte! 😉

    1. Jeje pues muchas gracias. Efectivamente, es un peliculón, yo no me canso de verla. Un abrazo 🙂

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