Cuando pueden las ganas

Cuando pueden las ganas al criterio,

el recuerdo que mece y embelesa,

y ese tiempo fugado que regresa

tan claro, tan ayer y tan en serio,



el presente, borracho de memoria,

nos ata las manos a la espalda,

nos cobra lo bailado y la guirnalda,

y calla la mitad de cada historia.



De terco blanco y negro y, sin embargo,

eterno el arcoíris que me asalta,

colores de una infancia que me falta



ahora que vivir es tan amargo.

Prometí revivir con entereza

y otra vez me humilla la tristeza.

1 opinión en “Cuando pueden las ganas”

  1. Precioso por su contenido y sonoridad. Invita a la reflexión y a los dejà vú de la vida. Es triste pero confío que no se pierda la esperanza de un futuro mejor

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