El señuelo español que cambió el curso de la Segunda Guerra Mundial

Equipo responsable de la operación
Equipo responsable de la operación Mincemeat

Hay una máxima que es la siguiente “La información es poder”, y con esta premisa viajamos en el tiempo hasta el fragor de la Segunda Guerra Mundial, donde como es bien sabido por todos, se estaba produciendo una cruenta contienda que estaba costando la vida de millones de militares y civiles.

Los aliados occidentales patrocinados por Gran Bretaña y Estados Unidos, ultiman los preparativos para su asalto a la Europa ocupada por Hitler. Planean un desembarco en el Mediterráneo, en previsión de una más que probable férrea resistencia germano-italiana, con el coste en vidas que esto supondría para ambos bandos, surge la idea de engañar a los alemanes sobre el lugar donde se produciría el desembarco para la invasión.

Ewen Montagu
Ewen Montagu

Sir Charles Cholmondley y el capitán de corbeta Ewen Montagu, fueron los que encontraron la solución, aunque hay quien le atribuye la autoría a Ian Fleming (creador de 007 ), que por aquel entonces trabajaba para la inteligencia naval británica.

A Cholmondley se le ocurrió la posibilidad de engañar a los alemanes, haciéndoles llegar información falsa sobre los planes aliados de desembarco, mediante un oficial británico muerto. El problema que suscitaba era cómo hacer llegar el cuerpo a los alemanes, ya que de descubrirse el engaño, costaría muchas vidas. Para ello se pensó en que el cadáver tenía que aparecer en el mar, y que debía ser un oficial el que portara los documentos, ya que de otra manera no sería verosímil.

Después de pensar y sopesar muchas alternativas, se decide que la mejor opción es que aparezca en las costas onubenses, por varios factores favorables al engaño, como son la presencia del espía alemán Adolf Clauss, el cual gozaba de mucha fama y reputación. Si él se creía el engaño no lo cuestionarían. Otro factor era que Huelva estaba en la ruta de comunicación entre Gibraltar y Londres, por otro lado, que por aquel entonces se pensaba que los patólogos forenses españoles dejaban mucho que desear, y el principal es que los alemanes tenían el beneplácito de las autoridades españolas, las cuales no dudarían en facilitar a los mismos toda la información.

adolf
Adolf Clauss

Se determina que el señuelo debía ser un oficial británico de enlace, derribado sobre el mar, el cual llevara información sobre un desembarco simultáneo en Cerdeña y en las playas de Kalamata en Grecia. Ewen Montagu y su equipo se encargan de los preparativos, no quieren dejar nada al azar, por lo que inician la biografía ficticia del que deciden llamar William Martin (escogen este nombre por ser muy común ), aparte de los documentos oficiales que introducen en una cartera preparada para que los mismos no se mojen, le ponen al cadáver cartas con su novia, personaje que se encarga de hacer Jean Leslie como Pamela, que pertenece al equipo de Mortagu, también algún recibo, y una carta avisando de un pago del LLoyds Bank, para que parezca un hombre un tanto descuidado.

tarjeta
Documento del falso oficial

Un detalle de vital importancia era que de su cuello colgaron un medalla donde tenía grabado “Mayor Martin, R.M., R/C”, que significa: “Mayor Martin, Royal Marine, Roman Catholic”. Esto garantizaría que fuera enterrado en el cementerio católico de Huelva en vez de en el de Gibraltar, por lo que los espías alemanes tendrían fácil investigarlo.

Después de barajar varios posibles cadáveres, se utiliza la de un marinero del portaviones HMS Dasher de 8.200 toneladas, que fue atacado por error por los mismos aliados, hecho que se mantuvo en total secreto para no desmoralizar a los aliados, ni dar ventaja a los alemanes. Montagu hablo con los familiares del marinero y les pidió permiso para utilizarlo en la operación Mincemeat, a lo que accedieron a pesar de que sabían que se enterraría con nombre falso.

El cuerpo se introduce en el submarino HSM Seraph, con la máxima discreción, haciéndolo pasar por material óptico que iba en una capsula cilíndrica metálica de unos 2 metros por 60 centímetros. El 19 de abril de 1943 toma rumbo a la costa onubense desde la base Holy Loch, y a una milla náutica de la misma el día 30 de abril emerge a superficie, no sin antes tener que esperar unas horas, ya que en la zona se encontraban algunos pescadores faenando. Pero este no fue el único contratiempo, ya que un avión de la RAF lo confundió con uno alemán y lo bombardeó, estando a punto de desbaratar la operación.

Llegado el momento oportuno, subieron el contenedor a cubierta, y tan solo se quedaron los oficiales, siendo el teniente Jewel el único conocedor de su contenido, prestó juramento de confidencialidad a todos los oficiales presentes antes de abrir el contenedor. Oficiaron un breve funeral y tras colocarle un chaleco salvavidas, y asegurarse de que el maletín estaba bien esposado, lo arrojaron al mar junto con una balsa de la RFA para parecer un accidente aéreo. El submarino ayudó con sus olas a que el cuerpo cogiera el rumbo que deseaban.

Jose Antonio Rey, pescador oriundo de Portugal, encontró el cadáver y con ayuda de otro, lo remolcó hasta la costa. Mientras uno remaba, el otro lo sujetaba, siempre sin subirlo a bordo. Nada mas llegar a la playa, lo notificaron a las autoridades. En contra de lo que presuponían los británicos, la autopsia se realizó muy minuciosamente, y en el informe se reflejaba claramente que la coartada era imposible, pero los alemanes no tuvieron muy en consideración el análisis forense y se centraron en el contenido y no en el cuerpo, el cual era la clave.

Alemania al dar por buenas las prueba, ordena desproteger Sicilia y reforzar los supuestos puntos del desembarco, incluso desplazando divisiones acorazadas vitales para la batalla de Kursk. El 10 de julio de 1943 se produce el desembarco por el sur, cogiendo a todas las defensas alemanas orientadas al norte y provocando una invasión relativamente rápida y con un coste en vidas bajo.

Cuan importante es la información, pero más importante aun es constatar fehacientemente su veracidad, ya que esta se puede volver en tu contra, como es el caso que nos ocupa.