No me quejo pero…

Yo, señor, no soy malo, aunque no me faltarían motivos para serlo porque soy guionista de entretenimiento. Que ya de por sí te define; has de entretener sí o sí. Lo cual ya es triste porque no siempre tienes ganas, pero te pagan por ello, además de por pasar ocho horas al día delante de un ordenador en las que tienes que ser creativo, gracioso, original, resolutivo y un largo e ingenioso etcétera. Continuar leyendo “No me quejo pero…”