Vida y obra del mando a distancia

Los mandos a distancia han funcionado de toda la vida pulsando el botón tan fuerte como pilas le quedaban. Si las pilas son nuevas, se pulsa lo justo —en el 88, tener pilas nuevas era lo más cercano a tener algo táctil en casa—. “Mira, mira, casi sin rozar y cambia de canal”; si las pilas están gastadas, se pulsa fuerte, como dándole fuelle a la señal infrarroja. Insuflando un poco de movimiento al rayo que tiene que llegar a la tele: “Vamos (FLUS), venga (FLUS)”.  Continuar leyendo “Vida y obra del mando a distancia”