Cuando Lola Flores saltó al campo de fútbol

Pocas veces el fútbol femenino ha recibido tanta atención durante su corta vida en España como el día en que se disputaron las Folclóricas y las Finolis. Todo lo que pasó antes, durante y después del partido fue puro espectáculo pero sirvió para hacer visible la imagen de la mujer en el deporte y  sacarla de los fogones. Continuar leyendo “Cuando Lola Flores saltó al campo de fútbol”

Cerca de las estrellas

No, no hablaremos del telescopio espacial Hubble hoy. Para cosas de ciencia en este magazine ya está Dani Bordas Continuar leyendo “Cerca de las estrellas”

Yo hice la comunión por los regalos

Somos mucho de decir “yo hice la comunión por los regalos” pero no nos engañemos. La hicimos porque quisieron nuestros padres, porque con esa edad no tienes ningún poder de decisión. Continuar leyendo “Yo hice la comunión por los regalos”

Pureta el que lo lea

Foto: Dani Bordas

nostalgia

Del lat. mod. nostalgia, y este del gr. νόστος nóstos ‘regreso’ y -αλγία -algía ‘-algia’.           f. Tristeza melancólica originada por el recuerdo de una dicha perdida.

¡Ah, los viejos buenos tiempos! Los años en los que todo era MÍTICO. Los 80. Los 90. Aquella época dorada en la que, en realidad, no nos dejaban ir solos a ningún lado, nos pasábamos las tardes enteras haciendo deberes y se producía el drama de la entrega de notas tres veces al año.

Y, mientras, el Telesketch muerto de risa en un cajón.

Menudo timo los buenos viejos tiempos. Continuar leyendo “Pureta el que lo lea”

Por qué no te molará (tanto) ‘Stranger things’

Entiéndelo. Es una cuestión de edad. Ahora graciosamente nos llaman viejóvenes pero de toda la vida cuando ha empezado a apretar la nostalgia en nuestras cabezas ya somos oficialmente puretas. Es la serie de moda, ha roto todos los esquemas este verano, y ya anuncian con fanfarrias su segunda temporada para 2017. Continuar leyendo “Por qué no te molará (tanto) ‘Stranger things’”

Cuando pueden las ganas

Cuando pueden las ganas al criterio,

el recuerdo que mece y embelesa,

y ese tiempo fugado que regresa

tan claro, tan ayer y tan en serio,



el presente, borracho de memoria,

nos ata las manos a la espalda,

nos cobra lo bailado y la guirnalda,

y calla la mitad de cada historia.



De terco blanco y negro y, sin embargo,

eterno el arcoíris que me asalta,

colores de una infancia que me falta



ahora que vivir es tan amargo.

Prometí revivir con entereza

y otra vez me humilla la tristeza.