‘Black Mirror’: cuando el síndrome de Estocolmo usa iPhone

Nadie que vea Black Mirror puede dejar de darse por aludido. Puede que la serie no le ataña porque sea un ermitaño sin cobertura en lo más alto de un Ochomil. Pero quien más (esos que solo levantan la cabeza del móvil para esquivar árboles y semejantes) y quien menos (ese padre que hasta hace poco no tenía smartphone y ahora habla en los grupos de WhatsApp), sentirá una inquietante sensación. Agobio. Habrá cosas que no se le quiten de la cabeza. Continuar leyendo “‘Black Mirror’: cuando el síndrome de Estocolmo usa iPhone”

Tecnologías comunicativas

Tengo la sensación de que, cuanto más avanza la tecnología en las comunicaciones, más lejos estamos los unos de los otros. Hace años, antes del boom de la telefonía móvil, bastaba una llamada para quedar con quien nos apeteciera. Un simple paseo hasta su portal, llamar al telefonillo y esperar respuesta. Ahora, basta un simple whatsapp con la hora y el lugar. Reconozco que es útil. Demasiado útil. Pero no tiene magia, ni encanto. Quizá para la new generation sí, porque es lo que han mamado. Continuar leyendo “Tecnologías comunicativas”