Una historia absurda llena de misterio, imaginación y fantasía

Uno de mis vicios preferidos es el de contarle a la gente de qué va una película o una serie. Adoro esa sensación de convertirte en una especie de comercial del séptimo arte que trata de convencerte, de forma sutil, para que veas algo que me ha llamado mucho la atención.

Todo iba bien hasta que me recomendaron que viera Dirk Gently, porque la verdad, no sabría cómo o por dónde empezar para tratar de deciros de qué trata esta divertida y absurda serie.

Pero citando al gran Rick Sánchez: “¡Y allaaaá que vamooos!”

—Entrando en zona de posibles paradojas temporales con spoilers rosas. Mantenga la calma y no pise al gato–

Todo sería más fácil si comienzo diciendo que Max Landis es el escritor de esta serie, que está basada en unas novelas del mismo nombre a cargo del escritor e historiador galáctico Douglas Adams, autor de, entre otras, de esa maravilla llamada La Guía del Autoestopista Galáctico. Partiendo de ese punto, cualquier cosa que veas durante la serie por mucho que te cueste creerlo, es parte de un plan.

La acción comienza con el bueno de Todd Brotzman (Elijah Wood) trabajando en la recepción de un hotel. En un momento del día, el director le encarga que suba al ático dónde, muy a su pesar, descubrirá la escena de un brutal e imposible crimen.
Brutal porque hay sangre y cuerpos destrozados por toda la habitación, e imposible porque aparecen marcas de dientes no humanos por todos lados (incluido el techo) y un pequeño y adorable gatito.

A partir de ahí aparece un detective holístico llamado Dirk Gently que tratará de resolver el misterio con la obligada ayuda de Todd.

Un Holísta sería algo así como alguien que cree que todo está conectado entre sí existiendo como parte del universo. El todo es más importante que el individuo. Y nada sucede sin motivo.
Básicamente, es un “dejarse llevar por el río de la vida hasta que te encuentres con el siguiente paso a dar”.

Vamos, esta filosofía es todo lo contrario a lo que debería representar un detective. Dirk no toma apuntes, ni analiza, ni busca pistas, ni interroga, ni nada… se limita a fluir hasta que se encuentre con la pieza del puzzle correcta. Y así le va.

Samuel Barnett (Dirk Gently) desprende carisma por los cuatro costados y muchas veces resulta ser una especie de Ace Ventura puesto de cafeína que no deja de soltar divertidas incoherencias por la boca.

Con un planteamiento inicial tan extraño y un desarrollo de acontecimientos tan absurdo y original, necesitas de unos personajes igual de poderosos en los que apoyar suavemente  toda esta trama para evitar que se rompa en mil cachitos. Y vaya si los tiene.

Igual que pasaba en la primera temporada de Fargo, os diré que: ¡Aquí no hay nadie que sea ni remotamente normal!

Quizá la hermana de Todd, Amanda… pero es que tiene una enfermedad del cerebro que le hace sentir alucinaciones como si fueran reales; de pronto ve cómo sus manos arden… y siente ese dolor como real. Así que no nos vale.

Los policías que investigan la desaparición de una chica (trama que se enreda con la principal), los siniestros calvos malignos que rondan a los protas, los tres pendencieros (que en realidad son cuatro pero que se hacen llamar así), la eficaz pero inestable Fara Black… todos todos tarados.

Pero claro, la única que hace algo de sombra al genial dúo protagonista es la maravillosa y peligrosa Burt, la reina de los tarados. Ella es una asesina Holística. ¿Que cómo funciona eso? Pues fácil: ella mata a todo el mundo que se cruce en su camino y que en ese momento le apetezca acabar con su vida. Y como ella misma dice: “Nunca he matado a nadie que no lo mereciera…y eso que he matado a muchísima gente”.

Es un encanto de chica y toda una roba escenas; su historia paralela está llena de momentos muy divertidos y brillantes. De lo mejor de la serie, sin duda alguna.

Sin ser una comedia al uso, Dirk Gently tiene lugar para un poco de drama. La historia personal de Todd, el oscuro pasado de Dirk… no hacen sino conseguir que empaticemos más con ellos, para atraparte más y más en toda la red de paradojas y cosas extrañas que no dejan de vivir.

Si desvelara alguna de las treinta mil sorpresas o giros inesperados que se esconden en estos ocho capítulos, fijo que el universo me castigaría de forma cruel y rara. Así que mejor, voy concluyendo mi reseña.

Mi consejo, por si os vais a aventurar en esta absurda historia de misterio llena de fantasía, imaginación y personajes inolvidables, es que abráis la mente, os dejéis llevar en esta disparatada montaña rusa y que recordéis una cosilla:
por muy imposible que os pueda parecer, todo está perfectamente hilado y obedece a un guión que es todo un Master Plan. Porque ya sabéis lo que dicen…todo está conectado.

Lo Mejor: Los personajes, la originalidad de TODO y lo rápido que fluyen los acontecimientos. Y Burt. Siempre Burt.

Lo Peor: Cuesta aceptar las reglas que proponen desde el minuto uno. Y que a veces sus niveles de originalidad y absurdo son tan elevados que se te queda cara de what?!

Valoración: 8/10